En todo el mundo, aproximadamente
el 18 % de las muertes por cáncer están relacionadas con enfermedades
infecciosas. Esta proporción varía en diferentes regiones del mundo, con el
máximo en África (25 %) y menos del 10 % en el mundo desarrollado.
Los virus que pueden causar
cáncer se denominan oncovirus. Estos incluyen el virus del papiloma humano
(cáncer cervical), el virus de Epstein-Barr (enfermedad linfoproliferativa de
tipo B y carcinoma de nasofaringe o cavum), el human herpesvirus 8 (sarcoma de
Kaposi), los virus de la hepatitis B y la hepatitis C (carcinoma hepatocelular)
y el virus linfotrópico de células T humanas (leucemias de células T). Ciertas
infecciones bacterianas también pueden aumentar el riesgo de cáncer, como se ve
en el cáncer de estómago inducido por Helicobacter pylori. Las infecciones
parasitarias fuertemente asociados con el cáncer incluyen Schistosoma
haematobium (cáncer de vejiga) y los trematodos hepáticos Opisthorchis
viverrini y Clonorchis sinensis (cáncer de las vías biliares).